En MGP Abogados sabemos que enfrentarse a un despido genera muchas dudas e incertidumbre. Uno de los aspectos más importantes es entender si el despido es improcedente o nulo, ya que las consecuencias legales son muy diferentes. En este artículo te explicamos de forma clara qué significa cada uno, sus efectos y qué pasos puedes dar para defender tus derechos.
¿Qué es un despido improcedente?
Un despido se considera improcedente cuando la empresa no puede acreditar las causas alegadas o no ha seguido los requisitos legales establecidos. Es decir, aunque el empresario tenga derecho a despedir, debe hacerlo justificando la causa y cumpliendo el procedimiento.
Ejemplos habituales de improcedencia:
- No demostrar las causas económicas o disciplinarias alegadas.
- Fallos formales en la carta de despido.
- Incumplimiento de los requisitos de comunicación.
Consecuencias legales:
Cuando un juez declara un despido improcedente, la empresa tiene dos opciones:
- Readmitir al trabajador en su puesto con abono de los salarios de tramitación.
- Pagar una indemnización, que suele ser de 33 días de salario por año trabajado (con un máximo de 24 mensualidades), o según corresponda por la antigüedad.
El trabajador tiene derecho a elegir la indemnización si es representante legal de los trabajadores.
¿Qué es un despido nulo?
El despido nulo es aquel que vulnera derechos fundamentales o libertades públicas del trabajador o que está expresamente prohibido por la ley.
Casos típicos de despido nulo:
- Despido por discriminación (por sexo, raza, orientación sexual, religión, etc.).
- Despido durante la baja por maternidad o paternidad.
- Despido de trabajadora embarazada sin causa objetiva.
- Despido por ejercer derechos fundamentales (libertad sindical, denuncia de acoso, etc.).
Consecuencias legales:
Si se declara nulo, la empresa está obligada a readmitir al trabajador de forma inmediata y a abonarle los salarios de tramitación dejados de percibir desde la fecha del despido.
Diferencias clave entre improcedente y nulo
- El improcedente permite a la empresa optar por pagar indemnización o readmitir.
- El nulo obliga siempre a la readmisión.
- En el despido nulo se protegen derechos fundamentales, mientras que en el improcedente se sancionan defectos formales o falta de justificación.
Conocer la diferencia es clave para valorar tu situación y decidir cómo actuar.
¿Qué hacer si crees que tu despido es improcedente o nulo?
Si sospechas que tu despido no se ajusta a derecho, te recomendamos:
- Revisar cuidadosamente la carta de despido.
- Reunir toda la documentación y pruebas (correos, mensajes, comunicaciones de la empresa).
- Consultar con un abogado laboralista cuanto antes. Recuerda que el plazo para impugnar judicialmente un despido es muy corto: solo 20 días hábiles desde la fecha de efecto.
- Presentar papeleta de conciliación antes de ir al juzgado. Es un trámite obligatorio en la mayoría de casos.
En MGP Abogados te ayudamos a valorar si tu despido es improcedente o nulo y te acompañamos en todo el proceso para defender tus derechos.
¿Por qué elegir MGP Abogados?
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